In The Mix – Guía para empezar a grabar el saxofón
Tanto si estás empezando como si tienes un nivel intermedio o profesional, escucharte en una grabación siempre resulta útil. Hacerlo con regularidad, en casa con un micrófono adecuado o en un estudio profesional, puede ayudarte mucho a mejorar. Al analizar tu sonido, articulación y ejecución podrás ajustar tu forma de tocar para integrarte mejor en un estudio o en un grupo.
Grabar el saxofón
Antes de empezar a trabajar con la señal grabada del saxofón, necesitarás software de grabación, una interfaz de audio y micrófono. Hay muchas formas de microfonear un saxofón, así que empezaremos por lo más sencillo.
El sonido sale por todos los orificios del saxofón, aunque destaca especialmente en la zona situada justo por encima de la campana. Tanto con un micrófono dinámico como con uno de condensador, un buen punto de partida es colocarlo a unos 15–30 cm por encima de la campana. Esta técnica de microfonía cercana resulta adecuada para grabar un solo de saxofón.
Ahora viene lo interesante…
Imaginemos que trabajamos con Logic X y tenemos una base de R&B con batería, bajo, teclados y muestras vocales. Queremos añadir un solo de tenor de 32 compases e integrarlo con el resto. Primero, consideremos su rango de frecuencias: el tenor no baja de los 100 Hz y sus armónicos superiores dependen de la combinación de boquilla y caña. Para este ejemplo usamos una Dave Guardala MBII, con bastante brillo y presencia y frecuencias dominantes entre unos 300 y 2.500 Hz. El saxofón compartirá frecuencias con los teclados y las voces, así que habrá que organizar ese espacio y distribuir las partes en el campo estéreo para obtener una mezcla clara.
Hay muchas formas de hacerlo, pero como este artículo se centra en el saxofón, empezaremos por limpiar su sonido.
ECUALIZACIÓN (EQ)
Piensa en la boquilla como el principio del proceso de ecualización: es donde nace el sonido y contribuye a definir tu timbre. Si has dedicado años a desarrollarlo, no tendría sentido modificar las frecuencias hasta perder ese trabajo. Los técnicos de mezcla suelen evitar cambios drásticos, aunque hay algunos pequeños ajustes que pueden resultar útiles en una grabación casera.
Si tu habitación tiene tratamiento acústico, probablemente no te encuentres con estos problemas. Pero lo habitual es grabar en una habitación libre o en un sótano, con ruidos inesperados como una lavadora o el perro del vecino. La microfonía cercana ayuda a reducir algunos sonidos externos, pero los ruidos graves necesitan más atención. Imagina que tienes la toma perfecta y aparece un zumbido en la zona grave. Como el tenor apenas baja de los 100 Hz, un filtro paso alto en torno a esa frecuencia puede eliminar ruido innecesario. Desplazar un punto de ecualización por el espectro te ayudará a localizar frecuencias que convenga reducir o realzar. Al tratarse de un solo, podemos reservar al saxofón más espacio en los medios agudos, aplicando filtros paso bajo suaves a los teclados y a las muestras vocales.
* Ejemplo de una limpieza básica de la ecualización de un tenor: filtro paso alto en torno a 100 Hz para eliminar retumbes; reducción de 3 dB a 300 Hz para suavizar un sonido encajonado; filtro paso bajo muy sutil para reducir parte del ruido de las llaves.

Como orientación, estos ajustes pueden influir especialmente en el sonido:
Más intensidad: +4 dB a 2 kHz
Más cuerpo: +1 dB a 700 Hz
Menos nasalidad: −2 dB a 1,5 kHz
Más nasalidad: +1 dB a 900 Hz
COMPRESIÓN
La compresión reduce el rango dinámico de una señal. El saxofón es muy expresivo y sería una pena perder esa expresividad por comprimir demasiado. Conviene trabajar con sutileza y confiar en tu sonido. En este ejemplo no superaríamos una reducción de ganancia de 6 dB, para evitar que el solo se vuelva plano y pierda la intensidad que le has dado. Mantén una relación entre 3:1 y 5:1; una compresión excesiva puede hacer más audibles las zapatillas y la respiración. Los tiempos de ataque y liberación no deben ser demasiado rápidos, porque el compresor se hace demasiado evidente y puede restar claridad al sonido. Experimenta hasta encontrar el equilibrio: con una señal bien grabada y un micrófono bien colocado, normalmente no hará falta una compresión agresiva.
* Ejemplo de compresión sencilla con los ajustes descritos.


